Jun
Hay que ver lo que cuesta enseñar a Dirigir. Llevo 14 años en esto y sigo replanteándome cómo demonios meter algunas cosas en la cabeza de los alumnos. Hay un concepto en concreto que me cuesta más de lo debido que les entre en la cabeza. (Entrar probablemente entre, pero también sale). Y es el hecho de que un plano/contraplano no tiene por qué ser aburrido.

quizá esto funcione…..
Pero antes de entrar en la cuestión reflexionemos un poco sobre los planos: ¿Cuál es la razón para pasar de un plano a otro en montaje?
Puede haber mil y un razones, pero generalizando podríamos decir que es por que el plano entrante aporta algo nuevo a la narración que no tiene el plano saliente. Ya sea una razón dramática, narrativa o estética, siempre debe haber un “plus” en el nuevo plano. Esta razón es lo que hace al Director y al montador decidir qué plano es el siguiente.
Y no hay que confundir la noción de ritmo con el hecho de que una herramienta narrativa sea “aburrida” . Cada plano necesita un tiempo concreto de exposición en montaje, el suficiente como para que el público absorba toda la carga narrativa/dramática/estética del plano. Con menos tiempo en montaje el plano se quedará corto y aparecerá una mínima frustración para el público, y al contrario si es demasiado largo, el plano se “caerá” al haberle llegado ya toda la información al público. Es como si cada plano fuera un vaso de agua que debe beberse el público. Dependiendo de lo grande que sea el vaso, tardará más o menos en bebérsela, y pedirá luego otro vaso de agua, al que tendremos que dejar el tiempo suficiente como para que público se lo beba antes de pasar al siguiente.

he aquí los diferentes planos de montaje que existen
Con esto no quiero decir que haya que hacer siempre un montaje “picado” (como ya hablé en otro post), puesto que a veces se justifica mantener un plano en montaje por una cuestión atmosférica, por ejemplo. (y no me refiero al clima…), pero sí ajustar las duraciones de los planos a su “carga” interior.
Siempre que cada herramienta narrativa esté en concordancia con lo que sucede dentro del encuadre, tendrá su razón de ser. Y cuando el vaso se haya vaciado, pues pasamos al siguiente.
Pero nunca, bajo ningún concepto, va el montador a dejar de utilizar una herramienta por que la haya usado ya antes y crea que la ausencia de novedad la transforma en aburrida para el público, que ya la conoce. Cierto que el abuso de un mismo recurso merma su efectividad, pero para que ello suceda deben darse dos situaciones: que sea usado realmente en exceso y que sea un recurso altamente llamativo normalmente con intencionalidades dramáticas, y por lo general, cuanto más lo sea, antes puede perder su potencial. (imaginad si en una película estamos todo el rato enfatizando la acción con el retro-Zoom de Hitchcock….)
un tanto cansino, ¿no os parece?
La noción de “aburrimiento” aparece realmente cuando las herramientas que se utiliza no son las apropiadas para narrar o dramatizar la acción. Por ejemplo, utilizar un PA cuando el personaje está interiorizando lo que le acaba de suceder quizá no permita al público percibir en su rostro esa reflexión, por lo que le va a “aburrir” al parecerle que no sucede nada (cuando sí que sucede, pero el tamaño de plano tan largo le impide apreciarlo). Pero eso no significa que el PA sea “aburrido”, sino que no está siendo usado correctamente.
Y esto nos lleva a hablar del plano/contraplano.
Un primer problema con el que me enfrento cuando explico esta herramienta narrativa es la sombra de la “formulita mágica” (que aparece también en cuando hablo de los 3 actos a los alumnos de guión…). El alumno a veces ve estos conceptos como corsés que le impiden crear y ser libre como autor (más bien como AUTOR). Yo siempre aviso, de que el que piense eso es por que no tiene ni idea de cómo funcionan esas herramientas. Cuando conoces de verdad el plano/contraplano, te das cuenta de la infinidad de posibilidades creativas que te ofrece (ahora bien, tienes que saber manejarlas, que eso no siempre es fácil…).
Planos/contraplanos con escorzo, sin escorzo, de perfiles, simétricos o asimétricos con respecto al tamaño y al ángulo, con o sin salto de eje, cruzando el eje, con travelling o sin él, con cámara al hombro si queremos….Pero claro, aún hay quien piensa que “¡Un plano/contraplano es aburrido!”
Pues bien, eso es lo que me contestó el Director en uno de los cortos finales. Estábamos rodando el clímax del corto, una conversación en la cual el antagonista se jactaba de haber hecho sufrir al prota, que indignado, le pedía explicaciones. Pues bien, rodamos los planos del prota, y al ir a rodar el contraplano del antagonista, que es el que llevaba el peso de la secuencia escucho “no, contraplano no, que aburre por que ya lo he usado en otra secuencia antes, así que ahora vamos a cubrir la acción con un master de perfil“
QUÉEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!! O SEA, QUE ESTE ES TU CLIMAX DRAMÁTICO, TODA LA ACCIÓN LA LLEVA EL PERSONAJE, Y VAMOS A VERLE LA MITAD DEL ROSTRO DE PERFIL Y CON UN PLANO LARGO, POR QUE CREES QUE EL CONTRAPLANO ES ABURRIDO!!!!
Vamos a ver: a mi me parece muy bien que se use el perfil y la distancia dramática como herramienta de contraste con la intensidad que necesita o desea ver el público. En mis clases pongo varios ejemplos de PG como enfatizador del drama. No estoy criticando esa decisión creativa, sino el criterio que se ha usado.
Al preguntarle yo por la razón de no ir al contraplano, si me hubiera argumentado que prefería ir al plano master para que esa lejanía (de tamaño y de ángulo) reflejase la frialdad del antagonista al humillar al prota (como si eso lo hiciera todos los días y fuera lo más normal del mundo, por lo que no habría razón para enfatizarlo con su contraplano), yo hubiera pensado, ¡Chapeau!
Pero la explicación fue que como ya había usado antes esa herramienta, el público se cansaría si la volviera a utilizar, por lo que sería aburrido. Como ya hemos visto antes, eso puedesuceder bajo ciertas circunstancias, que no se daban en este caso.
Después de argumentarle todo esto al Director, este comprendió su error y decidió rodar el contraplano del antagonista, eso sí con escorzo del protagonista para mantener su presencia en plano (lo que me parecío una buena decisión).
En definitiva, que el plano/contraplano no tiene por qué ser aburrido. Fijaros en cualquier película y descubriréis una cosa: el 80% de las secuencias están rodadas con planos/contraplanos y todas sus variaciones. Y aburrir pueden aburrir, pero no será por el plano/contraplano intrinsicamente, sino por que estará mal usado por el Director o el montador.
Tags: Montaje, plano/contraplano, ritmo, vaso de agua







10 Responses so far to "La teoría del vaso de agua o el aburrimiento en un plano/contraplano."
Junio 16th, 2008 at 20:24
Totalmente de acuerdo. La modernidad rechaza el plano contraplano cuando, como dices tú, un 80% de las secuencias son así y creo que deben ser así.
Junio 17th, 2008 at 1:46
no estoy para nada de acuerdo. me parece mal argumentado
Junio 17th, 2008 at 7:20
Hombre!! por fin un debate!! Me encantaría que debatieramos tranquilamente el tema, zwolf. Si algo he aprendido en todos estos años de clase, es que cualquier debate serio conlleva una mejora en el conocimiento de ambas partes.
Junio 18th, 2008 at 9:58
Referido a este tema (más o menos), me gustaría saber que opinais de este estilo nuevo que se viene dando en estes últimos años en escenas tipo plano/contraplano donde la cámara nunca permanece quieta, sino que siempre está girando en torno a los personajes, realizando zooms rápidos, todo muy al estilo periodístico. Ultimamente se utiliza mucho en las series, que dada su calidad ultimamente (algunas), poco tienen que envidiar a una película. No sé, pero me da la impresión de que el utilizar este sistema tan vertiginoso no hace más que sustituir o suplir la capacidad del actor de crear ese dramatismo o tensión en la escena, bien porque el actor no da la talla o por simple moda. Perdonad si no me expreso técnicamente como es debido, pero mis conocimientos de cine parten exclusivamente de lo que observo y poco más.
Junio 19th, 2008 at 12:26
Hola José.
En el caso de “24″, por ejemplo, está plenamente justificado y no me la imagino de otra forma.
De todos modos, creo la moda o, más bien, la aceleración audiovisual que sufrimos, y que enlaza jorge en este mismo post, tiene más culpa que la capacidad interpretativa de los actores.
Tampoco te niego que haya casos de todos los colores…
Junio 19th, 2008 at 15:45
es un recurso que puede resultar demasiado artificial. Aún recuerdo el arranque del ultimatum de bourne, que me mareó completamente. Sin embargo, hay veces que aporta ese toque documental no cinematográfico que ayud a darle más naturalismo a la narración, como en la serie “the office”. No deja de ser un recurso que está de moda, y por ello a veces se abusa demasiado de él.
Marzo 28th, 2009 at 2:52
Un pequeño comentario: Una cosa es aprender la técnica del lenguaje cinematográfico y otra canalizarla con normas generales o particulares. Todo depende del talento del estudiante. La transgresión es buena solo cuando existe el don creativo y se conocen las herramientas.
Marzo 28th, 2009 at 8:54
es que ahí está el problema, Tor: La transgresión por la transgresión no suele funcionar, y cómo tú dices, un buen transgresor es un buen conocedor de las reglas que transgrede y de su funcionamiento.
Julio 4th, 2010 at 13:17
Estoy contigo, en algunas ocasiones, las pretensiones autorales no nos dejan ver el bosque y pensamos en buscar nuevas soluciones. En cualquier caso, nosotros como analistas de este tipo de obras, detectamos el problema y aprendemos, pero no tanto el espectador, que se sentirá crítico con la obra y su autor.
Te animo a seguir con este tipo de post, esto es lo que busco cuando navego por internet. Vísitad mi blog, creo que hay algunas entradas interesantes
Un saludo
Julio 4th, 2010 at 20:41
gracias por tu comentario Manolo, y enhorabuena por tu blog, me ha parecido muy interesante y entretenido.